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¿Está bien que mi hijo de 3 años con autismo imite todas las acciones de sus dibujos preferidos?


Para responder esta pregunta lo primero que debo aclarar es que “no soy especialista en desarrollo de lenguaje”, soy madre de dos adolescentes y uno de ellos diagnosticado con autismo. Fui maestra por varios años en salones de clase con alumnos neuro-típicos y otros con diversas condiciones del desarrollo. Es mi experiencia de vida y profesional la que utilizaré para responder a tu pregunta.  
Como en cualquier caso, “todo en exceso puede perjudicar”. No me atreveré a decir retira a tu hijo de la televisión o la computadora porque desconozco la cantidad de tiempo que él está siendo expuesto a estos medios; tampoco sé si la persona que está con él la mayor parte del día está instruida para saber como re-dirigir su atención y crear oportunidades de comunicación para relacionarse con él o bien, si las condiciones familiares requieren que el pequeño pase tiempo prolongado frente al televisor. Definitivamente el exceso de tiempo frente al televisor, tableta, computadora o el celular llevan a nuestros chicos a permanecer distantes y desconectados de quienes deseamos, verlos, escucharlos y sentirlos comunicarse.
Un gran número de niños pequeños con y sin autismo, están siendo expuestos a medios digitales desde muy temprana edad, lo cual no estoy para juzgar si está bien o mal porque sería solamente mi opinión, lo importante es ¿qué hacer cuando el chico(a) ha memorizado ya los diálogos o frases de algunos programas y los repite con frecuencia durante el día? ¿cómo convertir esa constante repetición de frases en una herramienta para comunicar? ¿qué otras actividades pueden realizarse para evitar que el chico(a) pase más tiempo en interacción y aprendiendo a comunicarse con sus cuidadores (no importa quienes sean)? A continuación enumero algunas ideas, estoy segura que quienes lean esta nota, podrán alimentar esta lista con ideas adicionales de acuerdo a sus propias experiencias de vida:

1. Cuando tu niño esté repitiendo los diálogos de alguno de los personajes (tú o cualquier otro cuidador) utiliza las frases que está repitiendo para “seguirle la corriente” y generar una oportunidad de transformarlo en oportunidad de comunicación. Por ejemplo si él dice: “A Pepa le gusta ir al parque”, entonces tu puedes repetir la misma frase en forma interrogativa para él, probablemente no te va a responder pero eso no es lo importante, lo importante es que él sepa que tiene tu atención. Después puedes usar la misma oración para decir algo como: “A mamá le gusta ir a visitar a la abuela, a papá le gusta ir a la tienda, (puedes hablar de algunas personas cercanas a él) y utilizar estas mismas oraciones con materiales que refuerces. En un cuaderno puedes hacer una especie de historia con estas mismas oraciones, en una hoja pegas la foto de mamá y la foto de una casa y la de la abuela debajo puedes escribir la oración “a mamá le gusta ir a la casa de abuela”, haces lo mismo para el resto de las personas cercanas de las que que le has hablado. Este cuaderno puedes destinarlo para realizar este tipo de “historias y oraciones” para tu pequeño y repasarlo constantemente, cuando vayan a casa de la abuela puedes mostrarle la página en la que se hace referencia a la casa de la abuela. Utiliza tu creatividad e imaginación para transformar este pequeño ejemplo que te doy en un interminable libro que puedes utilizar para enseñarle a comunicarse, eventualmente él también usará el cuaderno para mostrarte lo que quiere y lo que le gusta.

2. Otra recomendación es que consigas fotografías de los personajes de Pepa Pig y armes todo tipo de juegos y actividades con los que te obligues a sentarte a jugar con él: puedes hacer un juego de memoria con 3 figuras (6 cartas en total para comenzar), antes de enseñarle a jugar memoria repasen las cartas con los nombres, coloca dos figuras diferentes en la mesa y dile que te dé la foto de uno de los personajes y dale el nombre, cuando te dé la figura correcta expresa tu emoción de su gran logro, una ves que él ya domina darte las fotografías correctamente puedes mostrarle dos o tres figuras diferentes, repasa los nombres y voltea las cartas boca abajo y pídele que te dé uno de los personajes  (dile el nombre del que le pides) y observa si recuerda en dónde está el personaje. Repite esta acción varias veces hasta que el logre recordar en dónde está cada personaje con las cartas boca abajo (no le muevas las cartas de lugar), ya que logre recordar el lugar en el que está cada personaje comienza el juego de memoria únicamente don dos personajes, es decir con cuatro cartas, que él vea las cartas y después las volteas y ahora sí comienza la práctica de: “tu turno y mi turno”, aquí el reto es enseñarle a esperar cuando es tu turno. Este juego es muy sencillo y puede irse ampliando en número de cartas conforme el pequeño entiende la manera en la que se juega. Durante el juego te sugiero hacer sonidos que manifiesten emoción cuando encuentra las dos figuras iguales o cuando tú las encuentras y también frases como “me equivoqué o ésta no es” para cuando se dé vuelta a la figura que no corresponde.

Recuerda que el hecho de que tu hijo no se comunique contigo de la manera que tú esperas que se comunique, no significa que no te entiende o que no está interesado en comunicarse contigo, probablemente aquí los del “problema” somos los padres de familia y adultos en general, que no queremos esforzarnos en buscar diversas alternativas para encontrar la mejor forma de establecer comunicación con nuestros chicos. ¡No te rindas, este camino es largo pero de mucho aprendizaje y gozo!
Si deseas ideas adicionales te recomiendo visitar está pagina que está llena de actividades interactivas y de estimulación en general para cualquier chico. Te agrego dos artículos sobre desarrollo de lenguaje que también te aportarán mucho entendimiento sobre el tema.

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