Ir al contenido principal

Los hijos no te escuchan, te observan...



Cuando pensabas que no te veía, te vi pegar mi primer dibujo al refrigerador e inmediatamente quise pintar otro.                           
Cuando pensabas que no te veía, te vi arreglar y disponer de todo en nuestra casa para que fuese agradable vivir, pendiente de detalles, y entendí que las pequeñas cosas son las cosas especiales de la vida.                              

Cuando pensabas que no te veía, te escuché pedirle a Dios y supe que existía un Dios al que le podría yo hablar y en quien confiar.                             

Cuando pensabas que no te veía, te vi preocuparte por tus amigos sanos y enfermos y aprendí que todos debemos ayudarnos y cuidarnos unos a otros.                              

Cuando pensabas que no te veía, te vi dar tu tiempo y dinero para ayudar a personas que no tienen nada y aprendí que aquellos que tienen algo deben compartirlo con quienes no tienen.                              

Cuando pensabas que no te veía, te sentí darme un beso por la noche y me sentí amado y seguro.                            

Cuando pensabas que no te veía, te vi atender la casa y a todos los que vivimos en ella y aprendí a cuidar lo que se nos da.                             

Cuando pensabas que no te veía, vi cómo cumplías con tus responsabilidades aún cuando no te sentías bien, y aprendí que debo ser responsable cuando crezca.                              

Cuando pensabas que no te veía, vi lágrimas salir de tus ojos y aprendí que algunas veces las cosas duelen, y que está bien llorar.                              

Cuando pensabas que no te veía, vi que te importaba y quise ser todo lo que puedo llegar a ser.       

Cuando pensabas que no te veía, aprendí casi todas las lecciones de la vida que necesito saber para ser una persona buena y productiva cuando crezca.                              

Cuando pensabas que no te veía, te vi  y quise decir: Gracias por todas las cosas que vi, cuando pensabas que no te veía. 
                           
"NO  TE PREOCUPES PORQUE TUS HIJOS NO TE ESCUCHAN... TE OBSERVAN TODO EL DÍA".                             

Madre Teresa de Calcuta

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Ni siquiera el diagnóstico de autismo es casualidad...

Entrada 1 “Hace ya algún tiempo que dejé de creer en las casualidades y las coincidencias”

En muchos lugares he leído y escuchado un sin número de veces la frase: “las casualidades no existen, existen las causalidades”. Era doloroso y complicado leer esta frase, ya que para mí significaba que el diagnóstico de autismo de mi hijo Eric era la causa de algo que yo misma había ocasionado de manera inconsciente en algún momento de mi vida. Pasaron algunos años antes de comprender que no tenía nada que ver con que yo fuera la “culpable” del diagnóstico de mi hijo, más bien era responsable de la manera en la que yo estaba observando mi vida a partir del momento en el que un grupo de especialistas me dijeron: “su hijo tiene autismo”. Fue uno de esos días en los que observaba de cerca a Eric cuando supe que algo era diferente... Poco tiempo después de cumplir los 18 meses de edad, él era un bebé hermoso que señalaba las partes de su cuerpo cuando yo se lo pedía, aplaudía, decía “mamá” y agitaba su…

Mamá, papá: sana tu corazón para sanarme a mí…

“Para sanar a la sociedad, hay que sanar a la familia, pero para sanar a la familia hay que sanar a la familia interior.” Claudio Naranjo
Decenas de padres de familia se han acercado a mí pidiendo ayuda, herramientas, consejos, estrategias y “soluciones” para lograr que sus hijos cambien su comportamiento. Algunos de ellos buscan que sus hijos obedezcan reglas absurdas que los adultos se sacan de la manga como si fueran el Mago Merlín, y demandan que sus hijos dejen de actuar como si no conocieran la diferencia entre lo que está “bien” y lo que está “mal. Otros, los que tienen hijos con diagnóstico de autismo o alguna otra condición del desarrollo, me buscan desesperados para preguntarme cómo resolver tal o cual comportamiento o reto significativo que están enfrentando con su hijo y no saben a dónde recurrir o qué hacer. En general, la mayor parte de los adultos me buscan para que yo les dé soluciones y recetas mágicas que en tan solo una o dos semanas, puedan transformar una situación …

Respuesta a una madre ofendida

“...No tengo idea cuál sea el origen de tu nota y no es necesario saberlo. Eres una gran madre y estoy segura que también eres un ser humano con empatía, compasivo y de gran corazón. En este punto solamente quiero hacer una reflexión: La diversidad humana esta conformada de “eso” precisamente de "diversidad", diferentes maneras de ser, pensar, actuar, tomar decisiones, etc. La diversidad es hermosa y enriquecedora, nos ofrece la oportunidad de crecer, transformarnos, de aprender de otros y de que otros aprendan de nosotros. Tú y muchas mamás y profesionales que te siguen en tus redes sociales y me siguen, buscamos la inclusión y el respeto por las diferencias y la inclusión de TODOS por igual.
En el colectivo de los neurotípicos habrán diferencias que nos gusten y otras que no nos gusten, algunas con las que empatizaremos y otras con las que no. A la larga no se trata de estar de acuerdo con todos ni que todos estén de acuerdo con nosotros, se trata de explorar otra manera …